Las microalgas, alternativa para la eficiencia energética en los edificios

Bueno, las algas no son un producto a priori sexy, a muchos les desagrada encontrarse con este material en las play, pero durante los últimos años su carta de presentación es formidable. Somos así de interesados, ahora que sabemos que las algas pueden reducir nuestro impacto ambiental y la factura de la luz les dedicamos atención y simpatías.

No son pocos los proyectos que aprovechan las algas como biomasa, como combustible para calderas. Además, ahora se cuenta con una nueva forma de aprovechar su valor energético. Algas para crear electricidad. La idea es genial y sus resultados prometedores.

En Alemania han aprovechado las microalgas para mejorar la eficiencia energética en edificios. Bien, se trata de un proyecto piloto, un edificio de cinco plantas al que se han instalado paneles con esta biomasa para proveer de biogás al edificio.

Las energías renovables nos rodearán en Europa, si todo va bien, a partir de 2020. Nos rodearán, literalmente. La Unión Europea tiene pensado que, a partir de ese año las naciones de la eurozona deberán producir la misma cantidad de energía que consumen. Así, a pelo y obligadas por ley. El estándar en hogares será de “energía cero”, tal como lo bautiza la Estrategia Europa 2020.

A menudo, cuando pensamos en la clase política soslayamos este tipo de iniciativas que sin duda marcarán para bien el devenir de los países de Europa. Entre ellos, España, mal que les pese a algunos ministros.

Seamos justos, España estrenó a principios de año legislación sobre la eficiencia energética en edificios, que entre otros fines tiene el de mejorar la competitividad. ¿Cómo? Dinero que se ahorran las empresas en energía, dinero que pueden invertir en otros ámbitos.

En cuanto al edificio que aprovecha las microalgas como fuente de biomasa, hay que reseñar algunas cosas más. Que está en Hamburgo y que ha sido bautizado como Intelligent Quotient. Cuenta con cinco plantas y aloja 15 viviendas que se nutrirán de 129 fotobiorreactores. Estos aparatos son los que contienen y cultivan las microalgas, que a su vez son alimentadas por bióxido de carbono. ¿Os suena? CO2.

Aprovechar el CO2 para crear energía es otra de las genialidades que impulsan los partidarios de las energías renovables. Y llevamos dos en este artículo.

Queda una tercera. Uso de biomasa, reducción de CO2, ¿qué más? Pues la fuente de energía que impulse el proceso bioquímico es el sol. La energía solar es una de las renovables más importantes en el siglo XXI. Al fin y al cabo, el astro rey es el encargado de realizar la fotosíntesis de las algas.

Es admirable el valor que le dan los alemanes al sol. Pero también a la sombra. Si uno piensa en el frío que hace en aquellas latitudes, que piense ue las microalagas también funcionarán como aislante térmico y acústico. Ni frío, ni molestias para los vecinos.

De momento, sigue siendo un proyecto piloto y harán falta dos años para conocer la viabilidad económica del mismo, pero, a decir verdad,qué prehistórico suena el petróleo enterándose uno de estas cosas.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: