Reino Unido cambia las pilas

Reino Unido es protagonista en 24 horas de dos anuncios trascendentes en el ámbito de las renovables y el cambio climático. Por una parte, se postula como próximo líder mundial en el transporte de bajo carbono. Por otra, saca pecho con unas cifras de escándalo: el país ha aumentado en un solo año los proyectos de energía independiente (renovables) en un 24%.

Primero, sobre el transporte. Buena noticia y paralela a los esfuerzos de la Unión Europea con su plan 2020. Desde el prisma de reducción de emisiones de CO2, que una potencia mundial pretenda liderar el mercado del transporte bajo en carbono es una magnífica noticia. Poner su músculo competitivo en este campo alertará a otros países, que entenderán que detrás aparecen ventajas económicas e industriales, además de medioambientales.

Lo cierto es que recientemente el Gobierno del Reino Unido prometió que destinaría 1.000 millones de libras al Centro de Propulsión Avanzada, con el fin de desarrollar y comercializar vehículos con tecnología de baja emisión de CO2. Ell anuncio lo hizo delante de 27 empresas hace una semana pero no llegó a la prensa hasta unos días después.

Además, con esta medida esperan crear más de 30.000 puestos de trabajo y convertir el país en el líder del transporte limpio en una década. Las repercusiones indirectas habrá que analizarlas sobre la inversión en sanidad.

El transporte limpio no es sólo una cuestión medioambiental, sino que supone un reto para la industria del automóvil. El propio gobierno británico posee documentos que estiman que Europa no contará con ningún vehículo propulsado con combustibles fósiles en 2040. Esto abre la puerta a una oportunidad de negocio sin parangón, relacionado con las energías renovables.

El segundo punto caliente en las islas británicas lo encontramos en los esfuerzos que hace el país por obtener energías renovables. Un informe relizado por SmartestEnergy pone el acento en la importancia que tienen las energías renovables independientes en la industria energética del país. Estos sistemas aumentaron un 24% en 2012, gran parte de ellos impulsados en pequeños proyectos.

El autoconsumo aparece en el horizonte como el lugar por donde se pondrá el sol. Reino Unido aporta ahora datos que señalan el buen funcionamiento a nivel comercial de estos sistemas. El atractivo acabará dependiendo del conocimiento de la gente, que creará una demanda de pequeños generadores de energías renovables.

En conjunto, los proyectos de 2.011 generaron una capacidad combinada de 4.719 MW gracias a empresas independientes en Reino Unido, con un desarrollo significativo en la generación de propiedad agrícola, que contemplaría un aumento del 74% en los proyectos.

Autoconsumo, sostenerse en energías renovables y biomasa y baja emisión de CO2 en el transporte. El Reino Unido lo tiene claro. Aquí en España, en cambio, el Gobierno se niega a contemplar cuáles son los casos de éxito. Triste.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: